Released: October 01, 2008
La otra cara del desastre
Source: Julie Stav, Univision Online
Algunos expertos en el mercado de la vivienda se atreven a afirmar que la actual crisis, junto a todas sus serias inconveniencias, puede traer ciertos beneficios.
“No hay mal que por bien no venga”, dice el refrán, pero en el caso de la crisis hipotecaria es difícil ver algo positivo en un hecho que ha causado que tantísimas personas no puedan pagar sus mensualidades, que haya hecho caer al piso el valor de las casas y que conduzca a embargos que acabarán con la entrega al banco de ese hogar tan querido.
Lecciones aprendidas
Quienes miran esto con la perspectiva de las finanzas a largo plazo, este desastre de la vivienda no es más que una necesaria corrección para remediar los precios injustificables de las propiedades, la especulación desmedida y los préstamos ajustables sin valor que muchas instituciones ambiciosas había dado a personas que, en realidad, no tenían posibilidades de pagarlos. La crisis ha permitido establecer reglas más firmes para los préstamos—de ahora en adelante, quien de verdad no debería echarse arriba la responsabilidad de una hipoteca, no la va a obtener…
Ahorraremos con más cuidado para dar enganches mejores y no cargar con préstamos tan grandes; dejaremos de pensar que comprar una casa, bajo cualquier condición, es una papeleta automática al éxito financiero. Las herramientas de control que se están implementando ahora ayudarán a que en el futuro nadie salga del banco con un préstamo riesgoso, a que la hipoteca no se convierta en un arma de doble filo para el prestatario y para el prestamista. Quienes han tenido problemas para pagar sus cuentas en el pasado sólo podrán recibir préstamos ajustables si demuestran que son capaces de pagar los intereses a los niveles más altos posibles.
Read Full Article: La otra cara del desastre
